Sin agua no hay vida
En estas fechas es normal que tengamos muy presente al liquido elemento, y ello porque debido a las altas temperaturas propias de estos meses es muy recomendable beber importantes cantidades de agua a lo largo del día si no queremos terminar deshidratados. Tampoco está mal disfrutar de algún chapuzón en la piscina o al menos de una agradable duchita de agua fría, tan necesaria para mantener los jardines, zonas verdes o las macetitas de nuestra terraza y cómo no para nuestros campos y nuestras huertas y así poder degustar de unos buenos tomatitos con sal. En definitiva, que siempre nos acordamos de Santa Bárbara cuando truena y nos acordamos del agua en verano.
En estos días he recordado las palabras pronunciadas por Kennedy, el querido y recordado presidente de los Estados Unidos asesinado en 1963, quien en un discurso en el seno de la ONU decía: «Quien sea capaz de resolver el problema del agua, será merecedor de dos premios Nobel; uno por la Paz y otro por la Ciencia» . Hoy estas palabras siguen vigentes, pues pese al tiempo transcurrido desde entonces, sigue siendo uno de los grandes desafíos del siglo XXI. Seguramente todos conservamos en la retina esas tristes y patéticas imágenes, en la televisión o en los periódicos, de seres humanos a la búsqueda de cualquier gota de agua, aunque sea un charco donde poder calmar la sed, de lugares desérticos de pozos y manantiales contaminados, de niños deshidratados e hinchados faltos de alimentos y agua. Aún no ha aparecido aquel premio nobel que necesita la humanidad y que como una acertada premonición pidiera el presidente Kennedy hace ya más de cuatro décadas.
Pero como una injusticia más mientras a este lado no valoramos suficientemente y derrochamos el agua en aquel lado del mundo hay escasez, y si no hay agua no hay vida. A pesar de que el setenta por ciento del planeta es agua sólo el tres y medio por ciento es agua dulce y no más de cero con tres por ciento puede utilizarse para el consumo humano. Más de mil millones de seres humanos carecen de acceso a agua potable, lo que provoca que mas de dos millones de personas mueran al año por consumo de agua contaminada. Los datos son escalofriantes y estremecedor el saber que de estos muchos son niños, aproximadamente 9.500 al día mueren por falta de agua. Hay escasez de agua pero, sobre todo hay una deficiente gestión de los recursos hídricos, de hecho aproximadamente el 50% del agua potable se pierde en su distribución, ello motivado por unas canalizaciones precarias, obsoletas o mal mantenidas, que hace que el agua no llegue a su destino y se pierda en el camino.
A todo ello se une que este bien vital pero escaso es un detonante de conflictos con el objetivo de asegurarse su control, y no tenemos que ir muy lejos para constatar este dato, véase las batallas que se están librando entre las diferentes Comunidades Autónomas a cuenta de los proyectos y planes hidrológicos que contemplan proyectos de trasvase de aguas de unas cuencas a otras. Aún recordamos las disputas habidas a cuenta del trasvase del río Ebro para abastecer la ciudad de Barcelona, pelea que la salvó la campana en forma de generosas y abundantes lluvias que han dejado en suspenso este proyecto. Urge retomar y acometer seriamente un Plan Hidrológico Nacional, fruto de un gran pacto entre todos los afectados y dejar a un lado las inútiles y lamentables controversias entre ciudadanos de un mismo País que ya han ocasionado bastante daño en una absurda y estéril batalla, que ha consumido recursos y esfuerzos en la búsqueda de soluciones pacíficas y eficaces.
Por último todos tenemos que concienciarnos del problema de la escasez y tomar las medidas adecuadas para un mayor ahorro y poner coto al despilfarro, pues puede traernos consecuencias nada deseadas y aunque el año ha podido aliviar algo su precaria situación de sequía debido a las lluvias de la primavera pasada, debemos acordarnos de aquellas restricciones con cortes de agua a determinadas horas con los problemas y molestias que acarreaban. Urge trabajar en la búsqueda de soluciones por quienes tienen competencia para ello, pero no olvidemos que todos podemos contribuir y mucho con el ahorro y las prácticas eficientes de consumo.
Written by admin on Julio 28th, 2008 with
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