El agua del mar

Considerando el aumento poblacional y la reducción de las fuentes de agua en la tierra, se hace imperativo echar la mirada hacia una nueva fuente de abastecimiento que es el océano. Nicaragua no está muy lejos de requerir con urgencia al menos una megaplanta potabilizadora de agua del mar.

La sobreexplotación y contaminación colaboran en el desgaste de los mantos acuíferos subterráneos y superficiales, sumando otros factores como períodos prolongados de sequía, inviernos pobres en frecuencia de lluvia, más la erosión y el despale de bosques.

La capacidad de recuperación de ríos, lagos, lagunas, pozos y manantiales no ocurre a la misma velocidad con que les sacamos agua para cubrir nuestras necesidades cotidianas y satisfacer la creciente demanda.

Hacer potable el agua de mar para consumo humano requiere de un proceso químico y de otro conocido como ósmosis inversa, que consiste en el paso del agua por una membrana a presión para separar las sales disueltas. El 95 por ciento de las sales debe ser diluida y se requiere de 2.8 kilowatt/hora para purificar 3.78 litros de agua.

La tecnología existe pero es demasiado costosa y muy raros países en el mundo la han aplicado, como Estados Unidos en la base de Guantánamo en Cuba, en el Canal de Panamá, Arabia Saudita, Kuwait y Emiratos Árabes. En una planta el costo es de 650 dólares por cada 300 metros cúbicos de agua, cuando en los procesos de purificación normal es de 100 dólares por cada 300 metros cúbicos. El valor final del metro cúbico con operación y mantenimiento es de 2.16 dólares el metro cúbico, lo que significa que en Nicaragua ni los hogares más pudientes o grandes empresas pueden pagarlo.

No quedaría otra alternativa que subsidiar vía presupuesto parte de la tarifa o hacer negocio para exportar el agua a los países árabes a un precio como les vende los Estados Unidos para compensar el costo de la factura y hacer rentable la operación permanente de la Planta Potabilizadora. La inversión para construirse puede ser de préstamos por organismos financieros internacionales, en caso de que el Estado la administre en su totalidad o bien una inversión compartida tanto pública como capital privado.

Una planta potabilizadora puede abastecer de agua a millones de personas durante muchas décadas y no habría que reemplazar redes de tubería en las ciudades, sino empalmar las tuberías matrices ya existentes a la red de distribución de la planta y controlar el flujo mediante válvulas de paso para alimentar o interrumpir el agua.

Los componentes de una planta son tanques de almacenamiento de agua cruda o salada, luego una bomba lleva el agua hacia una serie de tanques decantadores, después pasa al sistema de ósmosis inversa o al tratamiento químico y de ahí sale a un tanque generador de ozono para posteriormente salir hacia los tanques de servicio o almacenamiento para luego ser transportada por la tuberías de conducción y distribución hacia la ciudad.

El costo de construir una planta se estima en 300 millones de dólares, pero cuando no quedan alternativas a largo plazo, ese precio debe asumirse. El desafío es grande como también el problema y se debe armonizar la tarifa, compensación de costos y demanda de consumo futura para planear la inversión. Este es un megaproyecto que reta a la visión y la sabiduría de los nicaragüenses, pero algún día se tendrá que hacer.

Written by admin on Junio 10th, 2008 with no comments.
Read more articles on Contaminacion and Purificacion de agua.

Related articles

No comments

There are still no comments on this article.

Leave your comment...

If you want to leave your comment on this article, simply fill out the next form:

You have to be identified to write a comment.