Manual del perfecto ahorrador
En época de sequía -las recientes lluvias simplemente han aliviado la situación-, todas las medidas para el ahorro de agua son pocas. Aprobado el «minitrasvase» del Ebro, los habitantes del área metropolitana de Barcelona tienen asegurada el agua de boca el próximo otoño, pero aún así es necesario administrar cada gota de ese bien tan preciado.
Con unas sencillas medidas, el «Ahorrador Ejemplar», protagonista de esta historia, disminuye su consumo diario de agua considerablemente. Reparar los grifos que goteen o fregar primero las zonas más limpias supone un ahorro que ayudará a afrontar la actual sequía y a evitar que la situación empeore.
En el baño
El «Ahorrador Ejemplar» empieza su día con una ducha de cinco minutos, donde tiene colocado un barreño para no desperdiciar el agua que sale antes de que ésta se caliente. Hace años reparó los grifos que goteaban e instaló un grifo monomando en la ducha, que está diseñado para evitar que gotee y que se tenga que volver a regular la temperatura del agua si se cierra.
Cuando se lava los dientes y se afeita cierra el grifo, consiguiendo así ahorrar una media de 15 litros al día, y utiliza un vaso para enjuagarse, que evita desperdiciar otros 16 litros diarios. El «Ahorrador Ejemplar» instaló en su casa cisternas de doble descarga, que ahorran agua mediante un sistema que permite escoger al usuario entre dos volúmenes diferentes de descarga de agua. Asimismo, no utiliza el inodoro como papelera y compra papel higiénico blanco, ya que para fabricar y eliminar el papel de colores son necesarias sustancias químicas contaminantes. Todas estas medidas que lleva a cabo el «Ahorrador Ejemplar» en su cuarto de baño, le permiten ahorrar unos 250 litros al día.
En la oficina
La empresa donde trabaja tiene pulsadores en los lavamanos, ya que permiten ahorrar hasta un 50% del consumo de agua. En la pequeña zona ajardinada del edificio donde trabaja han instalado un dispositivo que permite regar con aguas freáticas -aquellas subterráneas que se encuentran a poca profundidad- que evita de esta manera utilizar agua potable para el riego, lo que además está prohibido. Otra medida adoptada por la empresa fue comprar aparatos de aire acondicionado que consumen menos energía y enfrían condensando el aire, en vez de utilizar agua.
En casa
A la hora de preparar la comida, el «Ahorrador Ejemplar» reutiliza el agua con la que ha hervido los alimentos, para regar las plantas, y descongela los alimentos a temperatura ambiente o en la nevera, ahorrándose así 15 litros al día. Además, nunca vierte el aceite por el fregadero, ya que resulta muy costoso y difícil depurar esa grasa de los desagües, sino que lo almacena en botes y luego los lleva a un punto de recogida municipal.
El «Ahorrador Ejemplar» ha instalado en los grifos atomizadores, que «mezclan» el agua con aire y crean la sensación de mayor chorro con menor cantidad de líquido. Para lavar los alimentos, pone un barreño y aprovecha ese agua para regar las plantas. Normalmente utiliza el lavavajillas siempre que esté lleno, ahorrando 80 litros cada vez.
El «Ahorrador Ejemplar» ha comprado una lavadora ecológica y la utiliza siempre con la carga completa, lo que le permite ahorrar un 40 por ciento más de agua por lavado. En este sentido, procura utilizar programas cortos y evitar el prelavado siempre que sea posible.
En cuanto a la limpieza del hogar, el «Ahorrador Ejemplar» no utiliza la manguera para limpiar, sino que barre las zonas (adoquinadas) de su jardín. En casa, barre antes de fregar, y friega primero las zonas más limpias para poder así aprovechar el agua para fregar otras zonas más sucias de la casa. Con todas estas medidas y cerrando levemente la llave de paso para que salgan menos litros por minuto, consigue ahorrar unos 410 litros diarios.
En el gimnasio
Su gimnasio ha instalado pulsadores y temporizadores en las duchas y lavamanos, que le permiten ahorrar el 50% del consumo de agua. Asimismo, el gimnasio riega las pistas de tenis con aguas grises evitando tener que utilizar agua potable para ello. Para esta tarea, el gimnasio construyó una segunda red de cañerías independientes y unos depositos para almacenar las aguas grises y después poder reutilizarlas.
En el jardín
El «Ahorrador Ejemplar» lleva a cabo ciertas medidas para no despilfarrar agua en su jardín: ha instalado riego por aspersión y por goteo para los árboles; ha dejado crecer el césped más alto, para disminuir así la evaporación; y utiliza el agua pluvial para regar. En este sentido, riega sólo al amanecer o al atardecer, porque los cambios bruscos de temperatura afectan a las plantas y así evita la evaporación, y no riega en días ventosos en los que el viento se lleva el agua. Por otro lado, ha limitado su jardín a plantas autóctonas, que se adaptan mejor y consumen hasta diez veces menos que otras plantas. Suele lavar su coche en un Túnel de Lavado que emplea agua reciclada, ahorrando así 110 litros, aunque si lo limpia en casa, sólo usa cubo y esponja.
Si todos los ciudadanos fueran como el «Ahorrador Ejemplar», se conseguirían ahorrar 820 litros al día, es decir 300.000 litros por persona al año; lo que multiplicado por los 5,2 millones de habitantes de las zonas afectadas por la sequía darían la alucinante cifra de 1.560 hectómetros cúbicos al año.
Con ciudadanos como este no haría falta ni trasvase ni «captación puntual de agua».
Written by admin on Mayo 24th, 2008 with
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